Regalo de despedida


Enviado el 08/09/2006 , 9:39 am
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¿La sacó barata? ¿O le saldrá caro? Cualquiera de las dos preguntas se adaptan al partido jugado este jueves en “La Bombonera”, por la ida de la Recopa Sudamericana. Boca salió con muchísimas dudas, pero no propias sino por el planteo ofensivo de Sao Paulo, un equipo que le faltó el respeto en los primeros minutos. Pero con el resultado a favor los visitantes se replegaron y los “Xeneizes” dieron vuelta la historia con actitud aunque con poco brillo. Podrían haber ganado por más diferencia, pero el 2-1 le quedó bien al partido. En una semana... la revancha y la definición del título.

Danilo atacó por izquierda, encaró y disparó al arco defendido Aldo Bobadilla. Algo estaba mal. Sao Paulo mostró, en esa jugada del comienzo del duelo, que no llegó con temor a “La Bombonera” y salió decidido a jugar plantado en el campo rival. Boca fue sorprendido por el audaz planteo de Muricy Ramalho y no le encontró respuesta en los primeros minutos, aunque tuvo una muy clara con Daniel Díaz pero el travesaño se lo negó.

Lenílson, junto al volante por izquierda, explotaban la espalda de Fernando Gago e iban directo hacia el arco de La Ribera. Sao Paulo era más, no obstante no lograba ser punzante. Sólo se remitía a tiros de larga distancia, aunque no mucho más. Sin embargo era dueño de la pelota y cuando la perdía presionaba en pos de ella. Los dirigidos por Basile sólo se apostaban a lo que podía hacer Rodrigo Palacio en ataque, ya que ninguno de sus compañeros se encontraba en sintonía.

Y pasó. Por el mismo sector que atacó Danilo en el comienzo, esta vez lo hizo Thiago. El mediocampista enganchó para el centro y, desde la izquierda, sacó un remate venenoso que se coló ante una floja respuesta del arco paraguayo, a los 30 del primer tiempo. 1-0 para Sao Paulo, pero ni siquiera eso despertó a Boca que continuó mostrando un juego timorato y con pocas ideas, tanto para atacar como para defender.

Pero el segundo tiempo cambió radicalmente. ¿Qué pasó? Los paulistas se olvidaron de avazar y Gago, quien a pesar de ser volante central es completamente otro jugador cuando su equipo ataca, tomó los hilos del duelo. Pasados algunos minutos de nerviosismo, Boca se acomodó y empezó a inclinar la cancha, gracias a los relevos de Pablo Ledesma (reemplazó a Sebastián Battaglia, que no estaba al cien por cien) y al espíritu de Gago y Neri Cardozo. Y claro, del goleador: Rodrigo Palacio.

El delantero, quien estuvo en el Mundial con la Selección Argentina, había mostrado en la etapa inicial que estaba en un buen día, y en cuanto recibió dentro del área lo selló en el marcador. Después de una buena triangulación, Palacio quedó solo tras una estupenda habilitación de Gago y venció a Rogerio Ceni para el parcial empate.

Sao Paulo, que con la igualdad estaba más que conforme, se replegó en sus líneas e intentó aguantar el resultado. Pero cometió un grave error, que justamente era lo que su técnico había dicho en la previa que no debían hacer. Le dejó manejar la pelota a Gago, y éste encontró los huecos en la lenta defensa brasileña. De izquierda al centro, una débil respuesta del arquero goleador, y Palacio nuevamente estrelló la pelota con la red.

Boca, que en la primera mitad estuvo contra las cuerdas, ahora tenía cintura para ir en busca de más. Y no encontró más goles, tal vez hubiera sido injusto si se pusieran en una balanza los noventa minutos, debido a la falta de justeza en los instantes finales. El árbitro paraguayo Carlos Amarillo dijo basta y Boca ganó. Sí, ganó en el último partido de Basile en “La Bombonera”, pero ¿le alcanzará? La pregunta retumbará durante toda la semana, hasta la revancha en tierras paulistas.

Fuente: SportsYa

 
 


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