Vico C muestra a su hija adoptiva


Enviado el 12/09/2006 , 4:33 pm
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A sus 35 años de edad Vico C se considera un papá atento y hasta "payaso", que se desvive por sus cuatro hijos con los que creía haber cerrado la fábrica.

Su noble corazón, sin embargo, lo llevó a integrar un nuevo miembro a la familia: la pequeña Joselyn.

"Mis hijos me aman. Y yo soy un payaso con ellos", reitera el cantante al tiempo que indica que sin ellos su vida no tendría el mismo sentido y sabor que disfruta en esta etapa de madurez en la que se encuentra.

Joselyn, que luce una larga cabellera roja, con una personalidad un tanto coqueta y presumida, se la pasó posando sin inhibiciones ante el lente fotográfico de este diario.

Casado hace once años con Sonia Torres, el creador de "La recta final" revela que la oportunidad de adoptar a Joselyn –de padres puertorriqueños, pero nacida en Filadelfia–, llegó a través de su esposa.

La "jefa de la casa" supo por un familiar que el padre biológico de la chiquilla cedería su custodia a través de la adopción.

Tan pronto vio fotografías de la simpática niña, que apenas habla español, quiso llevarla a la casa.

Pese a que prefiere mantener en privado las razones por las que Joselyn ha sido dada en adopción, el exponente de reggaetón confiesa que en un principio se negaba a adoptarla.

"Le dije que las niñas son más difíciles y que no creía que estábamos preparados", sostiene el también padre de Marangely, de 16 años, procreada en una relación anterior.

Aunque siente estar en la mejor etapa de su vida y más maduro, Vico C asegura que "me dio temor meterme en eso (de la adopción). Como estaba de viaje, cuando regresé vi la foto que me la enseñó Enni. Y me empecé a hacer preguntas sobre lo que ella (Joselyn), tan pequeña, estaba viviendo".

Le pidió una señal a Dios, de esas que dice implorar cuando necesita aliento para tomar decisiones. Y no fue hasta que recibió la llamada del rapero Gerardo Mejías, que obtuvo la respuesta.

VALORES Y AMOR

Para el intérprete es de suma importancia fomentarles a los hijos una crianza colmada de valores.

"Me interesa más enseñarles lo importante que es la amistad, los valores, la lectura y el compartir en familia. Les quiero dar las cosas que yo no tuve, pero no en exceso", dijo dejando escapar su mirada hacia su prole.

Se remontó a la época en que se criaba para comentar que "en mi casa, se querían a los perros. Éramos pobres. Los días 20 se acababa todo por los cupones para compra. Mami cocinaba chévere, pero no constante. El ravioli era el caviar del caserío y en casa no había".

Fuente: Reggaetón




 
 


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