Tego Calderón sigue con la tiraera


Enviado el 23/09/2006 , 10:12 am
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Tego Calderón, retorna con nuevo material, cuatro años después de haber puesto al ritmo de la calle en el mapa musical. El regreso del superhéroe del género urbano latino no pudo haber sido en un momento más apropiado.

El hombre que por su estilo original y diferente rompió barreras y plantó la bandera de esta música a nivel internacional trae ahora The Underdog, un álbum que, sin él proponérselo, viene a rescatar a un ritmo que, poco a poco y peligrosamente, va perdiendo su base, alejándose de su origen y, lo que es peor, cayendo en la mediocridad.

Su primer disco, en el 2002, titulado El Abayarde, causó tremendo impacto y propulsó un avance vertiginoso de su música, dejando el camino limpio para que otros siguieran la ruta del éxito. Hoy, el crecimiento y popularidad del género es incuestionable, pero la calidad deja mucho que decir.

El reggaetón, poco a poco, se ha convertido en un producto demasiado comercial, dejando en segundo plano, o en ninguno, la temática de la calle y la crítica social con la cual se identificaba. Buscando pegar donde quiera, sea en China, Africa o por acá, muchos artistas se han dejado quitar toda ingerencia de lo que graban. Con The Underdog, Tego Calderón demuestra que no es uno de ellos.

En esta producción el cantautor vuelve a la ''tiraera'', a la protesta, a lo crudo, a la letra con contenido. Sea hip-hop, reggaetón, reggae u otros ritmos incluidos en este disco, la música igual sirve para bailar, como también para estar sentado un buen rato, escuchando y analizando la lírica del oriundo de Loíza, Puerto Rico.

The Underdog representa para el género urbano en general una vuelta a sus cimientos, donde la lírica sí importa, donde se cuida que lo que se diga tenga repercusión; es decir, que provoque un reacción. Es regresar a la poesía callejera, a la denuncia de los abusos contra los menos fuertes, a los ataques usando el verbo como arma social. Todo esto sin dejar la parte musical a un lado, pues es el complemento, como lo fue en sus comienzos. En este álbum, Tego Calderón deja en claro tres cosas: que lo clásico y lo original funciona cuando hay talento, que es uno de los pocos artistas con credibilidad en el género, y que no vende su esencia al mejor postor.

Por: Oliver Garamendi / Netjoven

 
 


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