Estudiantes de la Plata tuvo una tarde soñada


Enviado el 16/10/2006 , 2:03 am
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El color en las tribunas lo pusieron las dos hinchadas, pero el color dentro del campo de juego fue obra pura y exclusivamente de Estudiantes. Los dirigidos por Diego Simeone se comieron al "Lobo" desde el arranque e hilvanaron una victoria histórica, por la gran diferencia que hubo entre un equipo y otro.

El "Pincha" le dio un cachetazo a este tipo de partidos, en los que se suele especular más de la cuenta y los equipos no arriesgan demasiado. Es cierto que el gol tempranero de Galván posibilitó que Estudiantes manejara mejor el encuentro y que Gimnasia se desesperara al ver cómo la táctica que se había pensado durante la semana de poco servía ahora.

Pero Estudiantes estuvo lejos de conformarse y salió por más. Vio que podía sacar ventaja de la débil defensa rival y no se durmió. Y así fue como el "Pincha" liquidó el partido en el primer tiempo. Los dos tanques goleadores que tiene en la delantera le volvieron a dar alegrías. Calderón pegó el segundo grito con un cabezazo que agarró caminando a Olave, mientras que Pavone sacudió el arco del cordobés con un remate de zurda inatajable.

Y qué decir cuando a cinco minutos de iniciado el segundo tiempo apareció otra vez Galván... La parcialidad local era una fiesta y Simeone pedía más. El panorama se volvió más negro para el "Lobo", que sufrió la expulsión de Basualdo inmediatamente después de la cuarta conquista de la tarde.

Desde ahí, Gimnasia intentó suavemente acercase al arco de Andújar, quien casi no tuvo trabajo, puesto que los remates de los jugadores del "Lobo" se iban desviados. Leguizamón intentaba, Silva iba y chocaba.

Los visitantes sufrieron una nueva expulsión, después de una dura falta de Escobar. Y, como si estuviera pensado, Estudiantes volvió a tirarle un baldazo de agua congelada a su eterno rival. Pavone armó una jugada brillante sobre la derecha y le sirvió el segundo gol a Calderón. La parcialidad local no terminó de festejar cuando Lugüercio, que ingresó por Galván, anotó el sexto tanto, que daba lugar a un dato histórico: nunca en un clásico platense hubo seis goles de diferencia.

Después de unos incidentes en las tribunas, Estudiantes parecía sacar el pie del acelerador. Pero no, Calderón aprovechó un buen pase largo de Verón y, después de una fallida salida de Olave, se quedó con todo el arco a su merced para gritar el séptimo.

El "Pincha" se quedó con una goleada histórica y un partido espectacular. Esta tarde será difícil de olvidar para los hinchas de Estudiantes. Y para los de Gimnasia también.

Fuente: SportsYa
 
 


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